sábado, 5 de mayo de 2012
Fco Hugolino Esquivel Delgado
Mi confrontación con la docencia.
Iniciar con mi origen como Docente requiere forzosamente indagar en mi propia Historia, en mis momentos diversos, espacios muy propios, identidad neta. En dicho proceso de interacción con la institución en que mi vida productiva ha transitado, debo mencionar que inicia en el año de 1985... Justamente a la edad de 19 años cuando se me dio la oportunidad de trabajar como prefecto del plantel CBtis número 23. Conocí de segunda mano la hermosa actividad que invade el proceso de aprendizaje puesto que el contacto con Profesores y alumnos se dio continuamente durante 7 años. Posteriormente inicie como Docente más concretamente en el año de 1990, gracias a que culminé la carrera de Economía en la Universidad Autónoma de Zacatecas, entonces conocí el verdadero quehacer docente, descubrí cuán difícil es este empleo cuando no se tiene ni preparación para entrarle a la pedagogía ni vocación de servicio ni mucho menos los límites de paciencia. De rigor intelectual, de espíritu de entrega incondicional que esta actividad señala y que los teóricos de la Educación tanto han investigado de muchas formas. Activo en mi responsabilidad con los alumnos, me topé con un sin número de limitantes desde improvisaciones, desatinos, impaciencias, críticas dolosas. etc.
Posteriormente pasaron múltiples cursos de igual variedad, desde planeación Educativa, de introducción a la docencia, de carácter Administrativo de perfil profesional, de superación, de motivación, etc. De gran relevancia, es hacer mención el rango de edad de los jóvenes alumnos (materia de trabajo) es entre los 14 y 19 años de edad, siendo plantel el más conflictivo de Zacatecas por encontrarse en una zona de muy alta marginación social y económica por ende son titánicos los esfuerzos que en conjunto de mi comunidad escolar hacemos y tenemos por hacer.
Lo anterior muestra como a manera introductoria mi entorno social con múltiples carencias fue la primera confrontación al iniciar mi trabajo docente sin ninguna herramienta didáctica solo con el valor mexicano o bien con la “aventura de el noviciado“, resultando por ende desagradables resultados tanto para los alumnos como para quien esto escribe. Con el paso de los años y de las generaciones y bajo el famoso dicho de que “echando a perder se aprende“ se logró de alguna manera mejorar el quehacer docente. En la actualidad veo este empleo con gran satisfacción tanto personal como con quienes agradecidos por el trabajo realizado me brindan un saludo amistoso después de culminar sus estudios en la institución y ya fuera de ella en sus trabajos o en sus posteriores estudios. Procuro compartir con mis compañeros Maestros los trabajos, planeaciones y secuencias en las Academias que coincidimos ello es gratificante puesto que el trabajo colaborativo es una manera de acercarse más a los jóvenes alumnos.
De gran satisfacción resulta mi experiencia docente puesto que es una forma de vivir muchas veces, lo menciono por la razón de que con los años se dan relaciones en el aula que cada día son diferentes tanto como el paso de las generaciones.
Fhesqui_confrontacion con la docencia
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